La construcción del acueducto complementario que tiene como objetivo llevar agua potable a cerca de 85.000 ibaguereños que por más de 30 años no han tenido un servicio de calidad, sí cuenta con licencia ambiental y un plan de manejo para su ejecución por parte del IBAL.

Así lo hizo saber Jorge Enrique Cardoso Rodríguez, director General de CORTOLIMA en un video institucional publicado por la empresa Ibaguereña de Acueducto y Alcantarillado- IBAL, el día 29 de junio del año 2018, donde fueron socializados los documentos en el marco de una mesa técnica realizada por la Corporación y el IBAL por esos días.

“Se organizó una mesa técnico jurídica para verificar algunos elementos del expediente de la licencia ambiental otorgada por Cortolima a través de la resolución 270 del año 1997”, sostuvo Cardozo.

Y añadió “En ese orden de ideas, debemos dar claridad a la opinión pública y especialmente a aquellas autoridades y organismos de control que: el proyecto de acueducto complementario sí tiene licencia ambiental, sí tiene plan de manejo y también tiene varios permisos otorgados”.

La primera fase del acueducto complementario contó con la inversión del IBAL y la Financiera de Desarrollo Territorial (FINDETER) por un valor de $12.500 millones para instalar 4.7 kilómetros de tubería desde Coello Cocora hasta el inicio de la segunda fase del proyecto. Allí también se construyó un muro de contención por el valor de 6.000 millones para proteger la obra.

La construcción de la segunda fase del acueducto complementario tiene un avance del 80 %. En esta etapa de la obra se están invirtiendo cerca de $30.000 millones.

“En la fase II del proyecto Acueducto Complementario se viene trabajando fuertemente en 5 frentes simultáneos, esperamos tener dos o 3 frentes más esta semana entre Coello y Boquerón para reforzar la obra”, aseguró, Mario Casas, gerente del IBAL.